lunes, 17 de junio de 2013

LA NATURALEZA DEL AMOR - de Cristina Peri Rossi

Un hombre ama a una mujer, porque la cree superior. En realidad, el amor de ese hombre se funda en la conciencia de la superioridad de la mujer, ya que no podría amar a un ser inferior, ni a uno igual. Pero ella también lo ama, y si bien este sentimiento lo satisface y colma algunas de sus aspiraciones, por otro lado le crea una gran incertidumbre. En efecto: si ella es realmente superior a él, no puede amarlo, porque él es inferior. Por lo tanto: o miente cuando afirma que lo ama, o bien no es superior a él, por lo cual su propio amor hacia ella no se justifica más que por un error de juicio.
Esta duda lo vuelve suspicaz y lo atormenta. Desconfía de sus observaciones primeras (acerca de la belleza, la rectitud moral y la inteligencia de la mujer) y a veces acusa a su imaginación de haber inventado a una criatura inexistente. Sin embargo, no se ha equivocado: es hermosa, sabia y tolerante, superior a él. No puede, por tanto, amarlo: su amor es una mentira. Ahora bien, si se trata, en realidad, de una mentirosa, de una fingidora, no puede ser superior a él, hombre sincero por excelencia. Demostrada, así, su inferioridad, no corresponde que la ame, y sin embargo, está enamorado de ella.
Desolado, el hombre decide separarse de la mujer durante un tiempo indefinido: debe aclarar sus sentimientos. La mujer acepta con aparente naturalidad su decisión, lo cual vuelve a sumirlo en la duda: o bien se trata de un ser superior que ha comprendido en silencio su incertidumbre, entonces su amor está justificado y debe correr junto a ella y hacerse perdonar, o no lo amaba, por lo cual acepta con indiferencia su separación, y él no debe volver.
En el pueblo al que se ha retirado, el hombre pasa las noches jugando al ajedrez consigo mismo, o con la muñeca tamaño natural que se ha comprado.

-"Y a veces acusa a su imaginación de haber inventado una criatura existente (...)"-. Ciertas veces, el amor no es entregado a la persona que tenemos en frente, sino a quien nos gustaría que se convirtiese.
-"Un hombre ama a una mujer porque la cree superior (...). Pero ella también lo ama (...)"-. Si bien confundimos el amor con la adoración, no hay una relación especifica entre estos; en primera etapa, se conoce como amor (en este caso, hacia una persona) a un sentimiento abstracto, sincero y mutuo. Y en segundo lugar, la admiración se destaca por el respeto hacia una persona y el deseo de imitarla. Entonces, si la mujer es un ser superior ¿Podrá realmente existir amor entre estos seres?.
-"Demostrada así su inferioridad, no corresponde que la ame y sin embargo, esta enamorado de ella..."-. En el fondo se siente digno de merecerla, es más, de amarla y colmarla, busca como excusa la idea de su inferioridad para alejarse, y, por supuesto, que ella vuelva y le demuestre su amor.
-"Ahora bien, si se trata en realidad de una mentirosa (...)"-. Por otro lado, nunca fue engañado por la mujer, es más, fue su mente misma la que creó una realidad inexistente.
-"Hombre, sincero por excelencia..."- Vale decir que está comprobado, gracias a estudios, que el 33% de los hombres admite haberle mentido a su pareja, o al menos, ser le infiel.
-"El hombre pasa sus noches jugando al ajedrez consigo mismo, o con la muñeca tamaño real que se ha comprado"- ¡Pero que "amor" tan supersticioso!, nunca la amó, al contrario,  si lo hubiera hecho nunca la habría dejado.

Conectores

El amor - Ricardo Arjona <3

1 comentario:

  1. La mujer es sin dudas lo mejor de la creción. Los hombres viven por las mujeres es de ellas de donde nace la naturaleza del amor.

    MUY LINDO BLOG <3

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